todo lo que necesitas saber sobre las asociaciones

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El artículo 22 de la Constitución Española reconoce el derecho de asociación de la ciudadanía, es decir, el derecho de las personas que comparten una finalidad determinada a agruparse:

“Artículo 22

  1. Se reconoce el derecho de asociación.
  2. Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales.
  3. Constituidas al amparo de este artículo deberán inscribirse en un registro a los solos efectos de publicidad.
  4. Sólo podrán ser disueltas o suspendidas en sus actividades en virtud de resolución judicial motivada.
  5. Se prohíben las asociaciones secretas y las de carácter paramilitar.”

¿Qué es una asociación?

Las asociaciones son entidades sin ánimo de lucro que se constituyen mediante acuerdo de tres o más personas físicas o jurídicas legalmente constituidas, que se comprometen a poner en común conocimientos, medios y actividades para alcanzar unos fines lícitos de interés general o particular.

El derecho fundamental de asociación comprende la libertad de crear asociaciones sin necesidad de autorización administrativa previa. Por ello, con el otorgamiento del acta fundacional la asociación adquiere personalidad jurídica y capacidad de obrar, sin perjuicio de su inscripción posterior en el registro competente, a los solos efectos de publicidad. Dentro del concepto de asociación encaja una variada tipología de entidades. Por un lado, las que podemos considerar de régimen común y, por otro, aquellas de régimen específico que vienen singularizadas por la naturaleza de sus fines (partidos políticos; sindicatos; organizaciones empresariales; iglesias, confesiones y comunidades religiosas; asociaciones deportivas; asociaciones de consumidores y usuarios; y asociaciones profesionales de miembros de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Civil y de magistrados, jueces y fiscales). Otras entidades quedan excluidas del concepto, como las fundaciones, comunidades de bienes y de propietarios, sociedades civiles y mercantiles, cooperativas, mutualidades, uniones temporales de empresas y agrupaciones de interés económico.

Constitución de una asociación.

El acuerdo de constitución incluirá la aprobación de los estatutos, deberá formalizarse mediante acta fundacional, en documento público o privado. En cualquiera de los casos, deben tener un domicilio en España, en el lugar donde tenga su sede o en aquél donde desarrolle principalmente sus actividades.

Con el otorgamiento del acta fundacional la asociación adquiere personalidad jurídica y capacidad de obrar, sin perjuicio de su inscripción posterior en el registro competente, a los solos efectos de publicidad.

Aunque la inscripción en estos registros es declarativa, a los meros efectos de dar publicidad a una asociación ya existente, sin duda es importante porque se practica en garantía de los propios socios y de terceros que se relacionan con la asociación. Además, respecto de los propios miembros, y a efectos de responsabilidad, la inscripción produce la separación entre el patrimonio de la asociación y el patrimonio de los asociados. Por otro lado, las ayudas económicas y otras medidas de fomento que las Administraciones Públicas ponen a disposición de las asociaciones sólo benefician a las asociaciones inscritas.

Corresponde a los promotores de la asociación realizar las actuaciones necesarias a efectos de inscripción, respondiendo en caso contrario de las consecuencias de la falta de esta.

Se pueden distinguir dos tipos de registros: los registros generales, para las asociaciones de régimen común, y los registros especiales, para las asociaciones sometidas a legislación específica (partidos políticos, Guardia Civil, etc.)

Primer paso: Estatutos.

Los Estatutos son las reglas fundamentales del funcionamiento de una Asociación y, pese a no poseer el carácter de norma jurídica, son vinculantes para los socios, pues se sometieron a ellos de forma voluntaria al ingresar en la Asociación. Se determinarán los objetivos, así como el modelo organizativo. Dentro de los Estatutos podríamos distinguir entre los contenidos establecidos por los socios y los contenidos obligatorios.

Segundo paso: Acta fundacional.

Una vez redactados los estatutos, los socios fundadores tendrán que convocar una primera reunión en la que:

  • Se acordará la creación de la asociación y se aprobarán los estatutos redactados.
  • Se elegirán los cargos (obligatoriamente presidencia, secretaría y tesorería) y los órganos de gobierno (el más habitual es junta directiva).
  • Levantar un acta en documento público o privado, donde conste la voluntad de asociarse y quién será la persona que llevará a cabo la inscripción en el Registro de Asociaciones.

El acta fundacional, por tanto, es un documento en el que debe formalizarse la constitución de la asociación, en la que hay que detallar los nombres y apellidos, nacionalidad y de los promotores de la asociación si son personas físicas, denominación o razón social si son personas jurídicas, además de la nacionalidad y domicilio. También debe contener los objetivos, los estatutos y la designación de los integrantes de los órganos provisionales de gobierno o junta directiva.

El acta deberá acompañarse, para el caso de personas jurídicas, de un certificado del acuerdo adoptado por el órgano competente, en el que conste la voluntad de constituir la asociación o formar parte de ella, y la designación de la persona física que la representa, que deberá acreditar su identidad.

Tercer paso: Inscripción.

Si el ámbito de actuación de la asociación es local, provincial o autonómico la inscripción deberá realizarse en el Registro de Asociaciones Autonómico. Si el ámbito de actuación afecta a más de una comunidad autónoma, la inscripción deberá realizarse en el Registro Nacional de Asociaciones.

A la solicitud de inscripción, que deberá presentarse por uno de los promotores, deberán adjuntarse la siguiente documentación:

  • Acta fundacional.
  • Número de Identificación Fiscal una vez obtenido de la AEAT.
  • Documentos de identidad de los promotores o sus representantes, cuando no se autorice al Registro a comprobar los datos de identidad.
  • Estatutos.
  • Documento acreditativo del pago de la tasa.

El plazo de resolución de los procedimientos de inscripción es de 3 meses.

¿Qué obligaciones fiscales tiene la asociación?

Hay que diferenciar en primer lugar las asociaciones sin ánimo de lucro NO declaradas de utilidad pública de las que SI están declaradas como tal.

ASOCIACIONES SÍ DECLARADAS DE UTILIDAD PÚBLICA

La declaración de utilidad pública es un reconocimiento social a la labor realizada por determinadas asociaciones sin ánimo de lucro. Para que se les reconozca dicha utilidad pública deben cumplir una serie requisitos:

  1. Que promuevan el interés general (fines de carácter educativo, cultural, asistencia social, etc.) y esto lo hacen cuando dirigen sus actividades no solo a sus asociados, sino al conjunto de la sociedad en general.
  2. Tener una antigüedad mayor de dos años.
  3. Los medios personales y materiales deben adecuarse a sus fines estatutarios.
  4. Las retribuciones que se paguen a los miembros de los órganos de representación de la asociación no pueden provenir de fondos o subvenciones públicas.

Las asociaciones declaradas de utilidad pública gozan, de acuerdo con la normativa aplicable en cada caso, de significativos beneficios fiscales, tanto para la asociación, como para sus asociados (personas físicas o jurídicas), beneficios económicos, administrativos y también procesales. Anualmente, la asociación deberá demostrar por medio de sus cuentas y de la presentación de informes que sigue cumpliendo con los requisitos que sirvieron de base para dicha declaración.

Los beneficios fiscales a los que pueden acogerse las asociaciones de utilidad pública los podemos resumir en función del impuesto:

 

  • En cuanto al Impuesto sobre Sociedades, las asociaciones de utilidad pública tributan al 10% (en vez de al 25%) sobre las rentas sujetas a este impuesto. No obstante, la normativa del régimen fiscal de entidades sin fines lucrativos articula una lista de rentas exentas que no están sometidas a retención ni a ingreso a cuenta.
  • Están exentas en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles los bienes de los que sean titulares, excepto en los afectos a explotaciones económicas no exentas en el Impuesto sobre Sociedades.
  • Están exentas del Impuesto sobre Actividades Económicas cuando hayan sido calificadas como exentas por la propia normativa.
  • Están exentas del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana los incrementos de valor correspondientes cuando la obligación legal de satisfacer el impuesto recaiga sobre una entidad sin ánimo de lucro.
  • Las personas físicas o jurídicas donantes tendrán derecho a practicar en sus declaraciones del IRPF o del Impuesto sobre Sociedades las deducciones indicadas en la Ley.

También tienen una serie de obligaciones:

  • Deben rendir cuentas anuales y presentar una memoria descriptiva de las actividades realizadas.
  • Deberán facilitar a las Administraciones públicas los informes que les soliciten, en relación con las actividades realizadas en cumplimiento de sus fines.

ASOCIACIONES NO DECLARADAS DE UTILIDAD PÚBLICA

Impuesto sobre sociedades

Están sujetas a este impuesto, si bien gozan todas ellas de una exención parcial. Es un régimen automático, aplicable sin necesidad de reconocimiento expreso por parte de las autoridades fiscales.

Las rentas obtenidas por Asociaciones sin ánimo de lucro no declaradas de utilidad pública, estarán exentas siempre que procedan de la realización de su objeto social o finalidad específica y no deriven ni del ejercicio de una explotación económica; en este último caso, las rentas procedentes de tales actividades estarían sujetas y no exentas.

Una Asociación sin ánimo de lucro no declarada de utilidad pública está obligada a presentar el modelo 200 de liquidación del Impuesto sobre Sociedades, salvo que cumplan los siguientes requisitos:

  • Que sus ingresos totales no superen 75.000 euros anuales.
  • Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas no superen 2.000 euros anuales.
  • Que todas las rentas no exentas que obtengan estén sometidas a retención.

Esto conlleva que casi la totalidad de las asociaciones tengan la obligación de presentar el Impuesto sobre Sociedades desde 2016 y tributen si exceden de los límites al tipo del 25% (15% en el caso de entidades de nueva creación en el primer periodo impositivo en el que la base imponible resultara positiva y en el siguiente).

Serán rentas exentas, entre otras:

  • Los donativos que sean irrevocables para colaborar con los fines de la entidad.
  • Las cuotas satisfechas por los asociados que no les concedan un derecho a recibir prestaciones de explotaciones no exentas.
  • Las subvenciones para actividades exentas.
  • Las procedentes de transmisiones o adquisiciones de bienes y derechos, en cumplimiento del objeto social.
  • Las obtenidas en el ejercicio de sus actividades económicas exentas.

Serán rentas no exentas:

  • Las cuotas que pagan los asociados a cambio de una contraprestación.
  • Las rentas procedentes del patrimonio inmobiliario o mobiliario de la entidad, como son dividendos, intereses, alquileres, etc., en las entidades parcialmente exentas (no declaradas de interés público).
  • Los ingresos que perciba la entidad por los servicios de bar, venta de entradas para ver espectáculos o monumentos, cobro de publicidad, ingresos de premios, ingresos de loterías, ingresos por impartir cursos de formación, etc.

Impuesto sobre el Valor Añadido

Las asociaciones tienen la consideración de empresario a efectos de IVA, equiparándose al resto de sujetos pasivos de IVA cuando realizan actividades de carácter empresarial, mediante las cuales deben repercutir IVA y, por tanto, estarán sujetas a las demás obligaciones que genera el Impuesto sobre el Valor Añadido. Por otra parte, estarán exentos los pagos de cuotas periódicas fijadas en los estatutos por parte de los socios a una entidad sin ánimo de lucro.

En este sentido, debemos distinguir, por ejemplo, los donativos recibidos de socios, entregados sin percibir ningún servicio a cambio, no constituyen el ejercicio de una actividad empresarial y, en consecuencia, no están sujetos al IVA; o por ejemplo, las operaciones realizadas por las asociaciones para el cumplimiento de su objeto social que tengan por destinatarios a sus asociados y por las que no se perciba una contraprestación distinta a las cuotas fijadas en los estatutos estarán sujetas y exentas del impuesto.

Puede darse, por tanto, el caso de que en la asociación convivan actividades económicas con otras que no tengan la consideración de económicas, actividades sujetas con exentas. En este caso habrá que aplicar lo que se denomina la regla de la prorrata.

Otras obligaciones de la Asociación o entidades no lucrativas

  • Declaración de donaciones recibidas. Debe presentarse si está acogida al Régimen Fiscal Especial que establece la ley 49/2002 (declaradas de utilidad pública).
  • Deberán llevar una contabilidad ajustada a las normas específicas que le resulten de aplicación, y en el caso de las asociaciones, al artículo 14 de la Ley Orgánica 1/2002 reguladora del derecho de asociación. Según la resolución del 26 de marzo de 2013 del ICAC, se aprobó un Plan General de Contabilidad de pequeñas y medianas entidades sin fines lucrativos.
  • Deberán emitir sus facturas reuniendo los requisitos que establece el reglamento de facturación, al objeto de que la Agencia Tributaria las admita como gastos deducibles.
  • Disponer de un libro de socios en permanente actualización, donde se registren las altas y bajas.
  • Recoger en un libro de actas las reuniones de sus órganos de gobierno y representación.
  • En el caso de asociaciones de utilidad pública de ámbito nacional, deberán depositar las cuentas anuales en la Secretaría General Técnica del Ministerio del Interior, en el Registro Nacional de Asociaciones.
  • Si la asociación realiza alguna actividad de tipo económico, debe darse de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas (Modelo 036).
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